La Misa Crismal es una liturgia solemne, presidida habitualmente por el obispo el Jueves Santo, donde se bendicen los óleos sagrados y se consagra el Santo Crisma.
Su sentido principal reside en manifestar la unidad de la Iglesia local y la comunión de los presbíteros con su obispo. Durante la ceremonia, ocurren dos momentos fundamentales:
● La Consagración de los Óleos: Se bendice el óleo de los catecúmenos y el de los enfermos, y se consagra el Santo Crisma (mezcla de aceite y bálsamo). Estos se usarán
durante todo el año para los sacramentos del bautismo, confirmación, orden sacerdotal y
unción de los enfermos.
● La Renovación de las Promesas Sacerdotales: Los sacerdotes renuevan
públicamente sus compromisos ante el obispo, reafirmando su entrega al servicio de
Cristo y de la comunidad.







