Las “colectas” son oraciones breves y estructuradas que definen mucho el estilo anglicano: equilibrado y profundo. Esta es una de las más queridas:
“Oh Dios, autor de la paz y amante de la concordia, en cuyo conocimiento está nuestra vida eterna y cuyo servicio es perfecta libertad. Defiéndenos, tus humildes siervos, en todos los asaltos de nuestros enemigos; para que nosotros, confiando seguramente en tu defensa, no temamos el poder de ningún adversario.”







